Hago todo bien y, sin embargo, las oportunidades que quiero me esquivan y caen en los de al lado.
Yo me veo valiosa, interesante y llena de pilas y buenas ideas, será que no lo se transmitir?
Un compañero de la facu, al cual sinceramente adoro, consiguió el llamado y la propuesta que todos esperábamos.
La primera sensación al enterarme fue de alegría, con un toque de surrealismo (pero sí, estoy en el mundo real), y después sobrevino ese dolorcito en el pecho. Algunos lo llaman envidia, pero no se si es eso realmente. Se siente como frustración, porque le pasa a otro, no a mí. Me siento insignificante y chiquita. Tanto esfuerzo hecho, y el crédito es todo para otro.
Si no pienso que hay algo mejor para mí, que mi oportunidad todavía está por venir, no levanto la cabeza hoy. Quiero ser optimista. Estoy haciendo mi mayor esfuerzo.
Quiero contar esas historias que imagino en primera persona.
martes, 15 de junio de 2010
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5 comentarios:
Bueno, ok, pero sabés que en algún moomento, el vecino va a decir: suena el teléfono de la vecina.
Es cuestión de no desesperar!!!
Ah sisi entiendo lo que decís, y habrá que seguir esperando, yo también soy optimista y creo que la vida por ahí se copa con uno y nos brinda esas oportunidades que siempre le tocan al vecino...!!
La vida da revancha, siempre.
A no desesperar.
Que significa "Malala mala"?
Saludos
A mi me paso parecido, no es envidia porque no deseas que el otro no tenga ese beneficio, simplemente es la frustracion y la impotencia que nos genera.
POr propia experiencia te digo, atrás viene algo mucho mejor, y justamente ese llamado me llego ayer, despues de un buen tiempo, y sabes que: ya no lo necesito!
Es un bajón, sobre todo cuando hay buena onda con la persona afortunada, porque uno no desea ningún mal. Sólo desea algo así para uno mismo!
Pero esperemos que vengan cosas mejores -divinas las fotos del desfile, a todo esto-.
De última lo envolvemos en una alfombra... y lo arrojamos a un barranco!
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