Mi documento acusa más años de los que mi cara de niña bien aparenta. Lacia de ojos color chocolate y manos de pianista que sólo saben tocar el teclado. Irreverente, ácida, ciclotímica, compradora compulsiva, quejosa, culo inquieto, criticona y eterna inconformista, también tengo momentos tiernos y bajo la guardia. Conmigo sólo hay que encontrarle la vuelta al rulo!
2 comentarios:
es buenísimo lo que hace, yo lo patearía todo una vez terminado, tanta prolijidad me genera violencia, jajaja.
es como los castillitos de arena y las casas con cartas, me dan ganas de ir y romper todo!!!
tengo alma de asesina...
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