jueves, 26 de noviembre de 2009

Mi mundo de libros

Lo bueno de volver a dormir sola este año es que retomé una costumbre algo relegada durante el noviazgo: leer antes de dormir. Compartir mi camita y dedicarle media hora a la lectura entre las sábanas eran actividades incompatibles. Es por eso que, en estos últimos 365 días, he leído una innumerable cantidad de libros, algunos buenos, otros no tanto, pero he vuelto al ruedo con todo.

Uno de mis recuerdos más nítidos es la primera vez que leí un cartel de la calle. Estaba en primer grado y todavía me estaban enseñando a leer. Iba en el auto con mi mamá, mirando distraídamente por la ventana, y Zas! Los simbolitos y letritas que inundaban las calles empezaron a tener otro sentido. La primera palabra que logré descrifrar fue "Hamburguesa". De ahí en más, no paré. Creo que fue uno de los momentos más decisivos de toda mi vida.

Madre es maestra jardinera y siempre se encargó de leerme antes de dormir (o Padre, o alguno de mis hermanos), mi casa siempre estuvo tapizada grandes bibliotecas y Madre volvía del Supermercado con un libro bajo el brazo cada sábado.

María Elena Walsh y Elsa Bornemann eran mis preferidas. Devoré mil veces la saga completa de "Elige tu propia aventura" y luego todos los títulos de Conan Doyle y Aghata Christie. El Principito llegó a mis manos con tan sólo 8 años y no pasé de las primeras hojas: una noche soñé que me tragaba una serpiente y no pude terminarlo hasta que volví a leerlo a los 14, pero a esa altura había perdido su efecto terrorífico.

Tuve dos maestras de la primaria que se encargaron de alimentar mi sed de nuevos textos. No hay libro en mi casa que no haya pasado por mis manos. Tenía 15 o 16 cuando encontré uno de Milan Kundera ("La insoportable levedad del ser") y se convirtió en mi absoluto favorito hasta hoy.

Me encanta el olor a páginas sin tocar. Ese "crack" que hace la tapa y el encuadernado al abrir un libro por primera vez. La sensación que genera un buen libro, cuando te atrapa con su trama y no logra que te despegues de él hasta terminarlo, es muy difícil de poner en palabras. Tenía 12 cuando leí de corrido, en tan sólo un día, "Mi planta de naranja lima".

¿Por qué me puse a pensar en ésto? Hace un par de días terminé un libro que me regalaron para mi cumple, ni siquiera recuerdo el nombre, era bastante mediocre y no me dejó nada. Pero con esa lectura finiquitada, me vi en la necesidad de buscar algo nuevo. Decidí ir a una de las ferias callejeras antes que a una librería, para ver si encontraba alguna joyita perdida a buen precio. Una hora y media después, volvía a casa con dos títulos bajo el brazo: un libro en inglés de un conocido autor yankee y uno de Candance Bushnell (la escritora de Sex&TheCity) que me salió $3. Yo buscaba un antiguo libro de DH Lawrence, pero fue inútil, los que manejan los puestitos no leyeron nunca ni los clasificados del diario, mucho menos escucharon hablar de "Los amantes de Lady Chatterly". Están muy ocupados discutiendo el resultado de la última fecha de fútbol o tomando mate lavado con azúcar, tirados sobre reposeras destartaladas en vez de aprovechar todo ese mundo de letras que se extiende adelante de sus ojos.

Siento que los libros, al igual que algunos discos, son tesoros. Verlos tirados, ajados, rotos y manchados en ferias y escaparates todos llenos de polvo me da cierto escozor, un dolorcito en el pecho. Yo no logro desprenderme de ellos, mucho menos dejarlos relegados. Cuanto más destruídos, más ganas me dan de llevarlos conmigo a casa, como si fuesen huerfanitos ávidos de hogar.

Con estos dos libros en mi mesita de luz, tengo para unas dos semanas. Después tendré que volver por más. Si tienen alguno que recomendar: adelante!

6 comentarios:

querés melón? dijo...

Ciudadela, de Antoine de Saint Exupéry.

O(ʜ)livia dijo...

UFFF
tal cual!!!
yo me acuerdo mi fascinación, con 3 años y pico, 4, cuando aprendía a leer (y aprendí casi sola), al pensar: ahora no puedo mirar las cosas sin saber lo que dicen!!!
suena tonto, pero en el momento fue una sensación de vastedad y fascinación que se me hace difícil explicar pero que recuerdo con nitidez...

amo los libros. mis padres dejaron de regalármelos hace un tiempo porque creo que ya no sienten que me conozcan tanto en ese aspecto. además medio que decían que los leía en un día y no tenía gracia!! pero para mí sí la tenía!

mi padre siempre me leyó de chica. pero leíamos libros juntos. es decir, al él leérmelos los leía para sí mismo... porque tenía 7 años y leía cosas como "Cuentos de amor, de locura y de muerte". Recuerdo que gran parte de ese libro me lo leyó de a poco mi papá, noche a noche, y otros los leí sola. También leímos "Papaíto piernas largas" y "Mi hermana la pantera", un libro fantástico que hace tiempo quiero conseguir y nadie conoce.

vas a tener que venir un día a montevideo, no vas a poder negarte, y cuando vengas te voy a llevar a la Feria de Tristán Narvaja. Allí, en la calle Paysandú se arma una enorme feria de libros, donde se pueden encontrar cosas increíbles. ádemás de que Tristán Narvaja, la calle, está llena de librerías de todo tipo.

Yo hacía tiempo que no leía. No sé por qué, pero cuando más vaga estoy y menos ocupada, menos ganas tengo... en cambio ahora que estoy llena de cosas, me saqué muchos libros de la biblioteca. ya leí el mencionado "El cuaderno rojo", fantástico. Así que ahora fui a por "la ciudad de cristal" y saqué uno de Raymond Carver. raro, porque son cuentos que no terminan en nada... muy muy raro. Ayer, como ya estaba terminando el de carver, saqué uno de poesía de carver.

y aquí estoy... llena de cosas y leyendo en los ómnibus =)

(ok, perdón por el comentario tan largo, epro tenía muchas ganas de decir cosas, jeje)

pd, porque me acordé de algo ahora: hace poco una amiga que tiene una biblioteca para niños me prestó un libro de Elsa Bornemann y AMÉ "cuento con caricia"... si no lo leíste, leelo, es fascinante.
y a maría elena... acá ♥
el año paado me compré sus poemas y canciones completas... hermosísimo.

Fran dijo...

No se si llamarlo casualidad o que pero hace 5 minutos entró un grillo a mi pieza y se metió sobre los libros. Lo tuve que sacar y al hacerlo, mire todos mis libros ahí abandonados. Muchos que compre en este último tiempo y ni pude empezar, muchos que me encantaría volver a leer y me agarró una especie de melancolía, sentía que los tenía abandonados a los pobrecitos. Ellos que tanto me habían dejado y me habían entretenido.

Este verano me voy a poner al día con todos y con respecto a las recomendaciones es cuestión de gustos. Si queres decime que tenes ganas de leer (genero) y te tiro algo.

Un beso grande Malalalong

Malala Mala dijo...

querés melón?: anotado! lo buscaré!
(siempre que lo leo veo todo verde... no se por qué, el melón me activa en la mente el color verde... loco, no?)

ohli: me encantó tu comentario!!! como siempre!!
y mirá que en cualquier momento me tenés allá! nunca fui a Uruguay y la verdad es que es una cuenta pendiente. Estando tan cerca, parece una falta de respeto no conocerlo...
Algunos de los libros que nombrás los leís, otros no, asique voy a ver si los consigo para mi colección!

fran: siempre y cuando no sean novelas románticas a lo Danielle Steel, leo cualquier género... aunque cuanto más retorcida la trama y los personajes, más me gusta...

Fermina dijo...

te recomiendo:
la mujer habitada de gioconda belli
cometas en el cielo de khaled hosseini
el amor en los tiempos del colera de garcia marquez
las enseñanzas de don juan de castaneda

disfrutalos y besos

y tmb escucho ofertas!

querés melón? dijo...

será que soy del campo.