Siempre me pasa que cuando alguien no me conoce, se forma una imagen desacertada de mi persona. Suelo ser bastante malvada con la gente que no me interesa o no llama mi atención, entonces a veces actúo como una verdadera perra.
Pero es mi manera de protegerme... les cuento por qué...
Pasé la peor etapa de la vida, la preadolescencia, siendo la gordita nerd. La rechonchita a la que le gustaba leer y no se daba maña para los deportes. La nena infantil que prefería jugar con barbies y pinypons para inventarse un mundo donde un niño de su edad sí quisiera ser su noviecito.
No conservo cartas de amor de aquella época, y no las conservo porque nunca me llegaron. Nadie se fijaba en mí. Mi mejor amiga de esos años era una rubia de largos bucles y ojos azules como el mar calmo. Nadie notaba que yo existía, o sí, pero sólo porque ocupaba lugar.
A muchos, el incipiente exceso de peso los obliga a ser más simpáticos para tener un lugar en el círculo social. No era mi caso. Yo además de ser gordita, era mal llevada. Muy mal llevada. Y encima, tenía braquets. Un horror.
Yo veía desfilar por la vereda de enfrente los amoríos de 7mo grado, oía historias, pero nunca podía contar una en primera persona. Simplemente nadie se fijaba en mí. Y eso dolió.
Pero un día, así como quien no quiere la cosa, crecí. Y ese peso supérfluo que sobraba en mi zona media, desapareció. Y con él, también se esfumaron los aparatos dentales.
Justo justo en plena edad de las primeras salidas nocturnas. Y empecé a notar que, sin demasiado esfuerzo, lograba llamar la atención del sexo opuesto. Ese descubrimiento abrió un nuevo universo, desconocido hasta entonces, para mí.
Pelo lacio como el terciopelo de un suave color castaño claro, ojos marrón chocolate, una nariz respingada y perfecta, junto a una sonrisa de alto impacto. De golpe y porrazo, noté que tenía todas las armas y debía aprender a usarlas.
Me tomó un tiempo empezar a perfeccionar el arte de la conquista. Primero tuve que aprender a quererme así, como me veo, a disfrutar de la imagen que rebotaba en el espejo. Y aunque siempre haya cosas que desee cambiar, la realidad es que mis padres tenían un buen día cuando me crearon...
Yo creo que todavía conservo muchas de las barreras que construí en mis años de "gordita", por eso muchas veces no doy la chance de que puedan llegar a mí tan fácilmente, para no salir herida, es un mecanismo de auto-preservación... bastante poco efectivo por cierto...
Podrán tildarme de soberbia, de mal llevada, de egocéntrica o agrandada... pero quienes me conocen, saben que ese es el velo tras el que me escondo... y que abajo siempre vivirá una niña frágil cuyos sentimientos intento proteger...
Pero es mi manera de protegerme... les cuento por qué...
Pasé la peor etapa de la vida, la preadolescencia, siendo la gordita nerd. La rechonchita a la que le gustaba leer y no se daba maña para los deportes. La nena infantil que prefería jugar con barbies y pinypons para inventarse un mundo donde un niño de su edad sí quisiera ser su noviecito.
No conservo cartas de amor de aquella época, y no las conservo porque nunca me llegaron. Nadie se fijaba en mí. Mi mejor amiga de esos años era una rubia de largos bucles y ojos azules como el mar calmo. Nadie notaba que yo existía, o sí, pero sólo porque ocupaba lugar.
A muchos, el incipiente exceso de peso los obliga a ser más simpáticos para tener un lugar en el círculo social. No era mi caso. Yo además de ser gordita, era mal llevada. Muy mal llevada. Y encima, tenía braquets. Un horror.
Yo veía desfilar por la vereda de enfrente los amoríos de 7mo grado, oía historias, pero nunca podía contar una en primera persona. Simplemente nadie se fijaba en mí. Y eso dolió.
Pero un día, así como quien no quiere la cosa, crecí. Y ese peso supérfluo que sobraba en mi zona media, desapareció. Y con él, también se esfumaron los aparatos dentales.
Justo justo en plena edad de las primeras salidas nocturnas. Y empecé a notar que, sin demasiado esfuerzo, lograba llamar la atención del sexo opuesto. Ese descubrimiento abrió un nuevo universo, desconocido hasta entonces, para mí.
Pelo lacio como el terciopelo de un suave color castaño claro, ojos marrón chocolate, una nariz respingada y perfecta, junto a una sonrisa de alto impacto. De golpe y porrazo, noté que tenía todas las armas y debía aprender a usarlas.
Me tomó un tiempo empezar a perfeccionar el arte de la conquista. Primero tuve que aprender a quererme así, como me veo, a disfrutar de la imagen que rebotaba en el espejo. Y aunque siempre haya cosas que desee cambiar, la realidad es que mis padres tenían un buen día cuando me crearon...
Yo creo que todavía conservo muchas de las barreras que construí en mis años de "gordita", por eso muchas veces no doy la chance de que puedan llegar a mí tan fácilmente, para no salir herida, es un mecanismo de auto-preservación... bastante poco efectivo por cierto...
Podrán tildarme de soberbia, de mal llevada, de egocéntrica o agrandada... pero quienes me conocen, saben que ese es el velo tras el que me escondo... y que abajo siempre vivirá una niña frágil cuyos sentimientos intento proteger...
9 comentarios:
un puse un tanto introspectiva hoy...
ayyyy, me dio ternura!
yo digo siempre que no tuve tiempo de acomplejarme! antes de que el aspecto se volviera tema importante yo ya era más o menos como soy ahora... y cuando llegó el momento de traumarse ya me tenía super asumida!
pero leerte me hizo acordar mucho, mucho, mucho a una amiga de la adolescencia... a mi GRAN amiga de la adolescencia.
Beso!
La vida te da revancha, viste?
Yo media 1,70 a los 12, usaba braquets, tenia un pelo indomable y era muy varon. Hoy tengo 4 cms mas y conservo todo lo anterior, solo que se lo que vale y yo soy muy bajo perfil. Soy un rulo rubio (y rulos no son bucles) de 1,74 y se bien que no paso desapercibida. Pero odio que me digan que soy linda y me halaguen. Me suena a mentiras. Siempre tenemos un problema, viste?
ahhh pero qué tierna que sos.
yo fui y soy un esqueleto sin mucha gracia ni atractivo para el sexo opuesto, pero creo que conservo la alegría a pesar de mis incontables desdichas porque bueno, la vida no se trata solo de estar con alguien... o al menos lo intento creer.
el disco no lo compramos porque salía demasiado caro para ser un indie que te llevaba el primer disco a tu casa.
media pila, che, se le subió la fama a la cabeza...
nos re quemamos ese día. incluso nos pusimos a joder sobre qué tipo de favores estábamos dispuestos a hacer para conseguir el disco, o que podríamos comprarlo a medias y tener una excusa para vernos.
se fue a la mierda, ahora tiene manager y todo.
pero por otro lado quedé triste porque QUIERO el disco, sólo que todavía no estoy psicológicamente (ni económicamente, soy una fucking mantenida) para comprarlo. hiere mi orgullo.
Ay, sos re yo! La diferencia es que yo no era gordita sino GORDA (así, mayúsculamente). Pero lo que desarrollé gracias a eso fue sentido del humor (y algo de maldad, en menores dosis): si yo me reía antes del resto, ya no se burlaban de mí. Porque sabían que la devolvía con todo.
Empecé a bajar de peso en primer año, y si bien no tengo muchas armas de seducción (ahora el pole dance, jaja, pero nunca estuve buena) lo que conseguí, con mi humor ácido, son muchas y buenas amistades masculinas. Algo de lo que no pueden presumir muchas chicas 'minita'.
Igual fui de las primeras en tener noviecito de primaria, jeje. Ah! Y casi me olvido: yo tuve aparatos movibles, de los dobles y de los que iban en el paladar, y después fijos. Ponele que desde tercer grado hasta primer año, una guasada de tiempo.
Bueno, basta de comentario largo. Pero me sentí re identificada, mal.
café: tuviste suerte! los traumas esos son mochilas para toda la vida!
no aplica: sii, siempre hay revancha! hay que saber esperar con paciencia... de todas maneras, siempre hay algo que nos molesta, es verdad!
maldito perfeccionismo!
oli: "alguien" también son los buenos amigos! la vida se trata de disfrutar! estas alicaida ultimamente, arriba!
y un trucho franny, ahora se hace el vivo??? no da que saquen un 2do disco y te lo cobren una millonada... como acto de protesta, estuvieron bien en no comprarlo... aunq es un bajón, yo se que lo querías!!
alguien lo pirateará y lo conseguiremos!!
juli: cada vez estoy más convencida de que somos re parecidas! jajajaja
que bueno que blogger nos unió! :P
y yo no era "gordita", era una BOLA! Algo así como un metro cuarenta con casi 70 kg.. bola total... y tuve braquets de los 9 a los 15! era monstruosa!
yo me hacía la dura, pero en realidad me re afectaba lo que me decían... y también desarrollé una especie de simbiosis con los varones, me veían como uno más... tener amigos del sexo opuesto es super divertido!
y si le preguntamos a Novio, seguro dice que Sí estás buena!
Cómo nos obliga a remar el pasado turbio que las auto-persigue eh!
Yo era una gordita obesa...después adelgacé, descubrí al sexo opuesto, perrie, entré a la facu...y la paso bien.
Te entiendo, igual la primaria es un pasado que nos condena a todos.
Yo soy igual en esos casos, y ademas, muy observadora, un "don"? aprendí a sacarle de manera precisa y rápida, la "ficha" a las personas.
Y por ser así, cero amigable al comienzo, caigo MUY mal, lo cual me gusta ;).
En la película "amor ciego", lo único que me quedó grabado, fue la frase que uso Jason Alexander para denominar a una chica extremadamente simpática por ser tan linda, "tiene complejo de fea", acertado al 100%.
El tema es encontrar el equilibrio, sino por "resentimiento" uno se puede volver odioso, y quedarse nuevamente solo :S.
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